El closet una jaula de comodidad y privilegios.
Estoy seguro de que esta experiencia es una que marca un antes y un después de quien la vive. He llegado a conocer adultos de al menos 60 años que están casados, divorciados o siguen solteros y el salir del closet es algo que les aterra, genera en ellos el tema un bloqueo, un cambio de humor, una incomodidad. Son felices aferrándose al hecho de no saberse gays o no sentirse pecadores, es como si su dios estuviera de acuerdo con las relaciones homosexuales a escondidas.
Si hablamos desde un lado más social y geográfico como latinoamericano, el hecho de saber que soy homosexual ha conllevado diversas situaciones, experiencias y faltas de ellas. Era un hecho que dos hombres no pueden amarse, lo veíamos en capítulos de series nacionales, te lo repetían en el catecismo y siempre escuchabas las habladurías de las personas. Fue realmente duro saberse antinatural, hay un punto en todo ese proceso que la soledad se siente como un hecho, lo comparo con sentirse perdido en un planeta desconocido en el que solo quisieras encontrar a alguien como tú.
La niñez que etapa tan vulnerable, dependemos de los adultos para entender lo que nos rodea y poder vivir en ello a futuro, es como un juego de azar y el premio ganador son unos buenos padres, que te podrán dar ese espacio de comprensión tan necesario cuando empiezas a perderte en la vida. La realidad está construida por escalas sociales y es muy distinto el salir del closet en cada una de estas, únicamente me remito a mis cercanos latinos, es mi espacio y el que domino. Aquí los extremos son los que dominan, te aceptan o te expulsan de la casa por usar ejemplos.
Es común entre familias latinas el tener el apoyo materno y en la mayoría de los casos el rechazo viene por las partes masculinas de la familia, papa, tíos, hermanos, etc. Muchos jóvenes tienden a salir del closet cuando aún dependen de forma completa de los sus padres, aquí vienen esas experiencias en películas o series donde los chicos terminan prostituyéndose y convierten su vida en un círculo vicioso que tiene como centro la muerte. El espectro de la realidad es muy amplio, y repito hay es una cuestión de azar estar en la parte buena del espectro.
Nacer en una familia con posibilidades económicas suele ser una ventaja al momento del salir del closet, ya que hay cierta normalización de la comunidad LGBT en aspectos visibles como los medios audiovisuales, con las campañas de concientización a los derechos de los miembros de la comunidad, también suele haber apoyo desde un aspecto psicológico donde los padres y los hijos van a terapia para tratar este nuevo hecho en sus vidas, es decir la capacidad adquisitiva en la realidad te permite tener acceso a más maneras de poder lidiar con situación difíciles como lo es el salir del closet.
Pero el dinero también puede abrir formas para lidiar con la homosexualidad con las que ningún homosexual quisiera toparse en su vida, como lo son campos de conversión o centros de ayuda psiquiátrica o religiosos, donde el objetivo es curarte de tu enfermedad y prevenir que siga afectando el bien de la familia hay muchos casos ahora visibles en películas o documentales sobre centros de conversión y uno los ve como algo lejano o del pasado hasta que conoces a alguien que estuvo en uno, tiene tu edad y estudia en tu mismo curso universitario. Soy humano y nada humanos me es ajeno.
No hay mejor ayuda para poder salir del closet que leer, el saberme antinatural me motivo a buscar si existían o existieron más como yo, con este gusto pecaminoso por otros hombres, es curioso leer a un autor cualquiera al que lo topaste por casualidad y por qué el título te llamo la atención, alguien desconocido de un tiempo pasado que nos dejó sus experiencias, pensamientos en palabras que hoy descansan en hojas encerradas en algún lugar esperando ser leídas. Muchas de esas experiencias son homosexuales, por no decir una gran mayoría de historias nacen del amor de un hombre hacia otro hombre, en algunos casos están escondidos atrás de metáforas literarias o de poemas algo complejos, pero está ahí el amor está desde siempre y seguirá estando.
El humano es una especie mucho más antigua de lo que se cree y en todo ese tiempo la homosexualidad ha existido, ha habido épocas en la que la festejaban y otros en los que la castigaban como el nuestro, leer sobre las antiguas culturas de las que se tiene aún sus registros es darse cuenta de que ellos tenían una construcción con respecto a lo que es el gusto por otro hombre y esto se convertía en parte de su vida de su cultura.
La experiencia actual que conlleva salir del closet y todo lo que viene relacionado después con ser homosexual está muy ligado a la construcción social, porque tus cercanos actuaran conforme a tu situación geográfica, hay comunidades indígenas en las que destierran al individuo que se declara abiertamente homosexual, por lo que se convierte en una situación interna familiar, la familia es la única que sabe y vive con ello, pero en la comunidad todo debe ser un secreto.
Al final el salir del closet es un hecho social que empieza por tus cercanos y va ampliándose hasta abarcar todo tu círculo o esa es la idea preconcebida sobre esto. De forma personal puedo decir que el salir de closet para mí fue una aceptación muy personal sobre quien soy, que es lo que me hace ser humano, ahora trato de remontarme hasta ese sentimiento más puro y que traspasa el todo, el amor. Soy tan humano como todos los humanos que han existido alguna vez.

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